jueves, 21 de julio de 2016

83º ASALTO: TODAS LAS RUTAS MARÍTIMAS CONDUCEN A TU CABO DE GATA


 
El nivel del mar comenzó a subir por el calentamiento global y las tormentas de verano. Cuando nos dimos cuenta ya había llegado a los pies de la cama. A ti te pilló desnuda, saliendo del baño, con las uñas pintadas de rojo, el pelo enrollado en una toalla y el cuerpo oliendo a maracuyá, pero aun así conseguiste encaramarte de un salto al colchón y soltar amarras con ese pirata informático, que te abordó en el trabajo para grabarte películas de amor y baladas románticas en cedés vírgenes. Ahora navegáis con viento a favor y rumbo fijo hacia una isla con palmeras, dispuestos a fundar vuestro propio paraíso fiscal, donde la felicidad apenas tribute y hacer el amor desgrave. Yo, en cambio, solo tuve tiempo de agarrarme a la mesilla que compramos en Ikea y hace meses que floto a la deriva en medio del océano, mientras busco, en las cartas de navegación que te escribí cuando hacía la mili en Almería, la ruta que me permita alejarme, por fin, de tu cabo de Gata.

Relato seleccionado en http://estanochetecuento.com/  (mayo-junio)

miércoles, 6 de julio de 2016

MICRORRELATOS FINALISTAS DEL CONCURSO RELATOS EN CADENA. EDICIÓN 2015-16

 11 de julio: a partir de las 18.00h
Final anual del concurso Relatos en Cadena, de la Ser y la Escuela de Escritores.



Estrago 
Mafalda Bellido Monterde (Junio)
Como si de una plaga venenosa se tratara fue subiendo, monte arriba y se llevó todo por delante, las cortezas de los árboles, los árboles, los jabalíes que se rascaban en las cortezas de esos árboles, la mariquita que se resguardaba bajo esa corteza y hasta la flor de jara en la que la mariquita descansaba. El ruido cesó y todo cambió. Ahora todo es gris. A veces lo enmascaran de blanco o de otros colores que imitan a otros colores; azul mar, verde pino, rosa jara, pero debajo todo es gris. Gris cemento.



Letras de Oriente 
Paloma Casado Marco (Mayo)

Desde el otro lado del planeta llegan las cartas que recibe periódicamente. Cuando abre el buzón y encuentra un sobre escrito con esa letra extraña, siente un regocijo que creía olvidado. Luego extrae con cuidado la cuartilla y lee sin comprender. A veces encuentra dibujado un corazón, un pájaro o una flor de almendro y por eso sabe que son cartas de amor. Las guarda ordenadas en un cajón y algún domingo por la tarde, las abre y olfatea su perfume de madreselva. Le hacen tanta ilusión, que no piensa devolverlas ni decirle al cartero que en esa casa no vive Mizuki Tanaka.


Cosas que hacer 
Raquel Lozano Calleja (Abril)

 Acuérdate de lanzar mis cenizas al mar, de llevar al niño los lunes a inglés y los miércoles a natación. El jueves le ponen la vacuna y el viernes tiene revisión. No olvides regar las plantas ni sacar a Troylo a pasear antes de las 8 que si no, se lo hace encima. Recuerda que en mayo siempre se nos achucha el mes porque viene el seguro del coche y el tuyo de la caza. Haz verduras de vez en cuando, y pescado, que es más sano.
Ah, compra lejía y frota con agua fría la sangre; es como sale mejor.


Guerra de neologismos
Arantxa Portabales Santomé (Marzo)
Serán solo cien palabras. Las esconde en su mesilla de noche. Durante el día, todas las que usa son inofensivas. Como por ejemplo “lavadora”, “macedonia” o “cucharón”. Las otras, las usa solo en la habitación. Si intento tocarla, abre su cajón y me grita: “Pilíapo” “Mustrode”, “Calíproce”… Yo contraataco inventándole piropos: “Polimposa”, “Malíbula”… Nunca funciona. Hoy decidí pedirle perdón. Así sin más. Se ha enfadado muchísimo. Ha sacado del cajón su peor insulto y lo ha silabeado furiosa: “PI-LI-CA-TRA-LLO”. Cuando se pone así, no hay manera. Lo que daría porque fuese ya de día y su dulce voz me susurrase “lavavajillas”, “espumadera” o “colesterol”.


Un hombre honrado
Manuel Menéndez Miranda (Febrero)
Vivir a lo grande de los bienes gananciales nunca fue su objetivo, había sido una enamorada fiel hasta hoy, me confesó entre lágrimas mientras yacíamos exhaustos y desnudos. Tras meses de aburrida vigilancia, aquella tarde le había desvelado el encargo de su millonario marido, y tras la desconfianza e incredulidad, llegó la rabia que dio paso al sexo salvaje. Me vestí contemplando su joven y hermoso cuerpo. Después, le disparé a quemarropa y salí del hotel. El viejo me pagaba por saber si ella tenía un amante, cierto, pero también por matarla si lo descubría, y yo era de los pocos detectives honrados que quedaban en la ciudad.


Amantes
Ernesto Ortega Garrido (Enero)
Pero nunca, sin saber bien por qué, dejarán de mirar hacia arriba cuando salgan del motel. Quizás porque lo único que desean es que, por fin, un rayo les caiga encima y les parta en dos, para que una mitad pueda volver a casa con sus mujeres y la otra subir de nuevo a la habitación.



Patera
Carmen Quinteiro (Diciembre)

Las besa con suma conciencia para no equivocarse entre tantas cabezas. Puede que sea la última vez que besa a sus niñas pero la idea ha dejado de dolerle hace días. Ellas, ajenas, juegan a sacar con un pequeño vaso de plástico el agua que va entrando gota a gota en la balsa. Y ella, jugando también a no morir, les dice que cuando lleguen, ya verán, van a ir a comprarse un vestido nuevo y un helado.


Las madres
Asun Gárate Iguarán (Noviembre)

Vuelven a ser invisibles y se cuelan de noche en las habitaciones de sus hijos. Sigilosamente, para no despertarlos, se acercan a sus camas, los miran con ternura, los arropan o los desarropan –según la temperatura del cuarto–, les acarician la mejilla, les tocan el pelo, les besan en la frente. Les susurran al oído que les quieren. Después, recogen del suelo las zapatillas, los vaqueros, la sudadera. Encuentran su móvil. Observan la pantalla. Quizás no haya cambiado su antigua contraseña. Quizás sigue siendo un niño. Su niño. Las madres suspiran, les piden perdón y salen sigilosamente de las habitaciones de sus hijos.



El espectador
Ana Sarrías Oteiza (Octubre)

El puñetero ojo de la cerradura sigue rozando. Pero mi llave abre de todos modos, como siempre. Me descalzo y voy cruzando de puntillas el pasillo hasta la habitación de los niños. Están preciosos. Parece mentira todo lo que han crecido en un año. Les doy un beso en la frente y les arropo. Después entro en la habitación de los padres. Me acerco hasta su cama y les observo conteniendo la respiración. Me pregunto por qué no pudimos ser nosotros. Cómo se torció todo. Y cómo es que nunca cambiaron el bombín.



El desafío
Luz María Leira Rivas (Septiembre)

¡Cuánta fuerza y qué poca puntería tuvo el camello, para privarse de agua hasta desinflar sus gibas, para enroscarse el pescuezo, para arrancarse los dientes y retorcerse e introducir en su boca no solo el rabillo piloso sino también, una por una, sus cuatro zancas unguladas, para en esta sufrida posición de contorsionista chino apretarse y fruncirse y plegarse a sí mismo tantas veces doloridas que perdió la cuenta entre estertores, para convertirse en raquítico, en migaja, en miniatura, en pigmeo artiodáctilo, en microscópico átomo de camello exultante y conseguir contra cualquier pronóstico divino inadmisible traspasar de una maldita vez el puñetero ojo de la cerradura!





jueves, 18 de febrero de 2016

82º ASALTO: AMANTES (GANADOR MENSUAL EN REC)


AMANTES

Pero nunca, sin saber bien por qué, dejarán de mirar hacia arriba cuando salgan del motel. Quizás porque lo único que desean es que, por fin, un rayo les caiga encima y les parta en dos, para que una mitad pueda volver a casa con sus mujeres y la otra subir de nuevo a la habitación.

Amantes ha sido el ganador de Enero en el concurso Relatos en Cadena, de la Ser. Muy feliz de acceder por segunda vez a la Final Anual del Concurso.  

viernes, 22 de enero de 2016

81º ASALTO: EVOLUCIÓN (SELECCIONADO EN LA MICROBIBLIOTECA)


EVOLUCIÓN

(A todos mis amigos runners o
corredores, o como se diga)

Un hombre empuña una lanza y empieza a correr tras un ciervo que, ajeno a lo que pasa a su alrededor, pasta en el campo. El ciervo huye y el hombre lo persigue por el bosque, alejándose de su cueva, hasta la calzada de piedra y los campamentos romanos que se han instalado en el valle. Continúa corriendo por los trigales, ante la mirada incrédula de los campesinos; por los prados repletos de cuerpos mutilados, bajo las dentaduras de los castillos que se adueñaron del paisaje. Corre, alzando su azada para enfrentarse a los franceses; en paralelo al ferrocarril que las minas y la revolución industrial trajeron consigo; tras las huellas de los poetas que huyeron de la guerra y el hambre. Y sigue corriendo, atraído por el humo de las fábricas y las luces de las ciudades; corre al salir de la facultad, con los libros bajo el brazo, para alcanzar a la chica del abrigo rojo; corre delante de los grises, empujado por sus ideales; corre por los pasillos del hospital para ver nacer su hijo.
Y corre por el placer de correr, con un dorsal grapado a su estómago, por un bosque, donde un día, ya lejano, comenzó a correr, tras un ciervo que pastaba en el campo.

Este microrrelato ha sido seleccionado en diciembre en el concurso de La Microbiblioteca.

La ganadora del mes en castellano fue Asun Gárate con su Instinto Maternal y en catalán Imma Torné Sans con L’abellot.Podéis leerlos aquí.

En castellano también fueron seleccionados Amor Chacinero, de Miguel Ángel Flores, Parte Médico de Joaquín Valls y La familia es primero de Kalton Harold Bruhl.Podéis leerlos aquí.
 
Estoy muy feliz de colarme de nuevo en La Microblioteca y hacerme un huequecito en su libro.
 

 

jueves, 26 de noviembre de 2015

10 LIBROS QUE LEERÍA SOLO POR EL TÍTULO


Hace poco charlaba con un amigo sobre títulos y sobre lo difícil que es lograr dar con un buen título. He recopilado algunos de los que, por un motivo u otro, me gustan más. Que conste que hablo de títulos, no de libros. 

La insoportable levedad del ser (1984)
Milan Kundera
  ¿Se puede ser más contundente, original y profundo en 5 palabras? Un título imitado hasta la extenuación.
 
 




 Primavera con una esquina rota (1982)
Mario Benedetti
 Solo a un poeta se le podía ocurrir un título así para una novela sobre Uruguay, la dictadura y el exilio.

 



¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968)
Philip K. Dick
 Los títulos con pregunta suelen funcionar bien y a mí este me encanta por todo el significado que tiene en la historia. Y que para la adaptación cinematográfica decidiesen cambiárselo por Blade Runner. Toma ya.
 



 El amor en los tiempos del cólera (1985)
Gabriel García Márquez 
 Este folletín no se podía titular de otra manera. Don Gabriel siempre encontraba el título más adecuado para sus novelas. Cien años de soledad, Crónica de una muerte anunciada… El que vale, vale. 
 




 Atlas de geografía humana (1998)
Almudena Grandes 
 Creo haber escuchado a Almudena Grandes decir en una entrevista que no se le daban nada bien los títulos y que este no se le había ocurrido a ella, sino que se lo habían regalado. Aunque parezca muy genérico (me encanta para un libro de microrrelatos), resulta muy adecuado para esta novela urbana sobre la vida de 4 mujeres. Por cierto, tiene otro que también me encanta: Malena es nombre de tango.





Remedio para melancólicos (1960)
Ray Bradbury
Encontrar un buen título para un libro de relatos es todavía más difícil. La opción más sencilla es utilizar uno de los cuentos para bautizar el libro. Si tienes un cuento que se titula así, es fácil decidirse. 


  

Milena o el fémur más bello del mundo (2014) 
Jorge Zepeda Patterson
Los premios Planeta tienen un objetivo claro: vender. Con títulos tan sugerentes como este, están mucho más cerca de conseguirlo. Ni idea de si la novela es buena o no, pero el título me encanta. Hasta puede que me la compre.





 Tranvía a la Malvarrosa (1997)
Manuel Vicent
Cuando una playa se llama Malvarrosa y para ir a ella tienes que coger un tranvía, no hay que darle muchas vueltas para encontrar el título perfecto. Sencillamente genial.






 Amor, curiosidad, prozac y dudas (1997)
Lucía Etxeberría
Las enumeraciones en los títulos suelen funcionar bien y esta a Lucia Etxeberría le quedó genial. Claro que por entonces todavía no se había vuelto majareta, ¿o ya lo estaba?




La soledad de los números primos
Paolo Giordano (2008)
Sugerente. Sonoro. Original. Significativo. El título ya me parece un microrrelato. Prueba a decirlo en italiano “La solitudine dei numeri primi”, a mí todavía me gusta más

 .

¿Y tus títulos favoritos? ¿Cuáles son? A ver si entre todos sacamos una lista maja con “Los mejores títulos de la historia de la literatura”.

lunes, 2 de noviembre de 2015

80º ASALTO: TODO VA BIEN (FINALISTA SEMANAL EN RELATOS EN CADENA)

 
 
 
Todo va bien
Vuelven a ser invisibles en cuanto sus hijos entran en el internado. De camino a casa apenas se dirigirán la palabra. Solo algún monosílabo a alguna pregunta despistada. Ella jugueteará con el móvil y él se concentrará en la carretera. Les espera una semana larga, en la que él se quedará hasta tarde en la oficina, alegando que está desbordado de trabajo. Y ella, sin tener apenas que cocinar, limpiará sobre limpio y buscará la compañía de algún canal de televisión. Hasta que, por fin, llegue el viernes y vayan a buscarlos, cogidos de la mano, fingiendo que todo va bien.
 
Microrrelato seleccionado esta semana en el Concurso Relatos en Cadena, de la Ser, en compañía de Las madres, de Asun Garate (que ha sido la ganadora) y Quizás un pupitre, de Raúl Guarían.

Podéis escuchar los relatos seleccionados esta semana aquí

lunes, 3 de agosto de 2015

COMALA: PARAíSOS LITERARIOS PARA ESTAS VACACIONES (III)

Comala a Juan Rulfo
¡Comala existe! Es un precioso pueblo de casas encaladas, clima templado y vegetación exuberante, situado en el estado de Colima, en México, que no se parece en nada al desolado escenario de muertos vivientes, o de vivientes muertos, vaya usted a saber, que Juan Rufo nos mostraba en su Pedro Páramo como “la boca del infierno”. Salvo en la presencia amenazante del volcán Nevado de Colima y en el recuerdo idílico que Dolores Preciado mantenía del lugar. Y en el nombre, claro.

Volcán Nevado de Colima


Plaza Principal
Pero los pueblos, como las personas, cambian. Así nos lo hizo ver Sabina en una de sus canciones: “En Comala comprendí que al lugar donde has sido feliz no deberías tratar de volver”. Algo que entendió muy bien Juan Rulfo, que después de escribir Pedro Páramo no se atrevió ya a publicar nada más. Caso extraño donde los haya.


Pero no nos pongamos melancólicos, que el Comala real es un alegre paraíso en el que hartarse de comer y beber en sus famosos “portales”, con la música de los mariachis de fondo. Así que ándele, ándele, venga a Comala y pruebe usted sus apetitosas “botanas”, el equivalente a nuestras tapas, emborráchese de su ponche de mezcal y sus licores de frutas,  saboree su magnífico café de olla, recorra sus calles empedradas, refrésquese en sus cascadas, cante sus corridos y baile una ranchera.

Y sea feliz mientras pueda, que las vacaciones, como la vida llega un día y se acaban. Así, de repente.
Portales


Botanas tipicas
Cascadas de Comala

Moneda: Peso
Clima: templado

Idioma: castellano  
Más información en: Pedro Páramo y El Llano en llamas, de Juan Rulfo; y en la Oficina de Turismo de México.